¿Cómo puedo ayudar si mi hija tiene TCA?

Cuando una madre o un padre dice “mi hija tiene TCA”, detrás de esa frase hay un mar de emociones: miedo, impotencia, amor, culpa… Y también un deseo profundo de ayudar. Pero, ¿cómo hacerlo de verdad? ¿Qué sí está en tus manos y qué no?

Soy la doctora Andrea Barrios, psicóloga experta en Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), y en este artículo quiero explicarte, de forma clara y directa, cómo puedes ser una verdadera herramienta de apoyo para tu hija si está atravesando un TCA.

Lo que solemos hacer… pero no ayuda

Cuando observamos cambios preocupantes en la relación de nuestra hija con la comida, el cuerpo o el ejercicio, nuestro instinto suele llevarnos a intentar “corregir” esa conducta. Le decimos que coma, le insistimos en que pare de hacer ejercicio, le comentamos lo delgada o desnutrida que está…

Pensamos que eso le abrirá los ojos.
Pensamos que eso la hará reaccionar.

Pero no funciona así.

De hecho, muchas veces estos mensajes hacen más daño que bien, generando culpa, frustración y más aislamiento. Aunque lo hagas con la mejor intención del mundo, recuerda esta frase:

A veces, los padres cometen los peores errores con las mejores intenciones.

El verdadero rol que sí ayuda: acompañar y validar

Sé que parece contradictorio, pero lo mejor que puedes hacer no tiene nada que ver con hablar de comida, peso o ejercicio. Esa parte debe estar supervisada por profesionales: médicos, psiquiatras o nutricionistas especializados en TCA.

Tu papel va por otro camino.

✅ ¿Qué sí puedes hacer?

  1. Valida sus emociones.
    Ayúdale a entender que todo lo que hace con la comida o el cuerpo tiene raíces emocionales. Que no se trata solo de buscar un “cuerpo ideal”, sino de sentirse aceptada, segura, querida. La comida es solo el síntoma, no el problema.
  2. Acompaña sin juicios.
    Escucha. No minimices. No trates de solucionar. Acompaña. Hazle saber con tus palabras y tus actos que estás ahí, que puede contar contigo, que no necesita ser diferente para merecer tu amor.
  3. Habla de todo… menos de comida.
    Conversa sobre su colegio, sus amistades, sus miedos, sus ilusiones. Hablar de lo demás, de lo que realmente duele, es muchísimo más útil que insistirle en comer.
  4. Sé su refugio emocional.
    Decir frases como:
    • “No puedo imaginar lo que estás sintiendo, pero estoy aquí.”
    • “Te quiero tal como eres.”
    • “No estás sola. Pase lo que pase, siempre estaré a tu lado.”
    … tiene más impacto del que imaginas.

Si tu hija tiene TCA, recuerda esto:

No se trata de “solucionarla”, sino de acompañarla.
No necesitas ser terapeuta. Necesitas ser presencia segura.
Eso ya es muchísimo.

¿Quieres saber cómo ayudarle mejor?

Estoy organizando terapias grupales para padres y madres que están acompañando a sus hijos e hijas con TCA.

Si te interesa recibir más información, contáctame directamente y te enviaré todos los detalles.

🔗 Escríbeme y empieza a sentirte acompañado/a tú también.

Andrea barrios Experta TCA

Doctora en psicología experta en TCA

Universidad Europea de Madrid

Andrea Barrios

Online | Zaragoza, España.

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